martes, noviembre 28, 2006
[Corazón de Hielo]
Vestida de blanco caminó por los océanos de calas y margaritas, con una rosa blanca en su cesto de galletas empolvadas en azúcar flor, repasando mentalmente las palabras que debía decirle... porque todo debía ser calculado en aquellos reinos.
Aunque anestesiada, consciente. Dispuesta a agachar un poco la cabeza y ceder de su terquedad sólo para otorgar paz en al ambiente tan desértico dentro de esa casita de madera que bien conoció y se transformó en una pesadilla pantanosa y, por supuesto, peligrosa.
Sintió el olor del incienso apagado hace horas y algo del tabaco acumulado en las paredes, éstas llenas de imágenes pintadas por ella en otras épocas. Instantes bellísimos conformados por más calas y más pureza.
Hoy tenía una noticia, una vez más las bailarinas y los cisnes habían tocado a su puerta y le habían dotado de la tan ansiada inspiración y el aliento suficiente para plasmar un nuevo sentimiento en una tímida hoja de block de dibujo, aunque lejos de la ostentación de las calas y las puertas que tanto gustaban a la mujer de hielo. Se acercaba más a la simpleza de la mujer en la sala, que parecía estar esperando un momento tan calmo como el patito de kinder, la primera gran señal de que esa niñita sería grandiosa.
- Lo logré. - le dijo a aquella que en algún minuto la había acariciado y le había llorado a gritos perdón con ojos arrepentidos y agonizantes en culpa por haber alejado a su padre del hogar.
La noticia no fue recibida como debería. La nueva obra de arte simplista no tendría la misma acogida que recibieron obras anteriores, con otros colores y otros sentimientos plasmados... casi de otra autora. Pero, casi de no creerlo, esta nueva autora, algo más marchita y menos sonriente que la predecesora, también debía ser digna de admiración y, sobretodo, de reconocimiento por aquella mujer de hielo.
Mujer que logró arrebatarme la idea de que la familia siempre se amaría en el fondo, que me llenó de dudas y se rió en mi cara de las flores que te fueron entregadas. Témpano que me convenció de que luego del paréntesis la historia seguiría como antes, con las mismas promesas que en una cabaña y juegos infantiles fueron hechas... pero debí haber sabido que eso no fue el paréntesis, si no la introducción a la realidad y que las promesas se hacen para ser destruidas.
Hoy ansío que las destruyas antes de que yo deba hacerlo. Tras esas amenazas, tras esas notas ácidas en tu voz tan áspera pero con pasado reconfortante para esa pequeña de muñecas y piernas enrojecidas y coagulantes de sangre sacrificada por tu nombre.
...Me pregunto qué es lo que realmente quieres de mí cuando ya te entendí y te acaricié dos años completos. Sacrifiqué mi entonces abundante sanidad mental por la tuya y te entregué todo lo que pude... suelo pensar que el karma te comerá viva.
Manchaste mis prendas blancas e inmaculadas e incendiaste a propósito el océano de calas y margaritas, creando desiertos incluso fuera de tus compartimentos de madera e incienso apagado por la amargura de tus melodías internas. Sin razón aparente.
Supongo que también botarás lejos los cuadros en los que tanto trabajé cuando aún era motivo de orgullo. Si vas a dejarlos en la tumba de la pequeña que amaste y al parecer extrañas, adelante. Ya no puedes hacerme sentir más miserable.
Lo siento, ya no me gustan las calas como a ti.
Y para ella que me dijo en algún momento que pasaba demasiado tiempo quejándome de quien había forjado mi carácter, de quién, a pesar de todo, era consciente de su incapacidad legislativa de arrancarme de raíz de su vida...
No te veo hace años, pero te dedico a ti, que te compré unos años más de vida, que no hables en mi cabeza de lo que no entiendes... mientras intento no seguir tus pasos y no deberle mañanas a nadie.
Así habló cabeza borradora a las 2:44 PM
lunes, noviembre 27, 2006
[Boicot]
Asumir que no estás contento con las decisiones que tomaste años atrás y preguntarse cómo habría sido todo, dejar de confiar en tu propio disernimiento, y ser emocionalmente dependiente de lo inexistente, es, además de una pérdida de tiempo, angustiante en niveles peligrosos.
Hoy sé que la oportunidad de aprovechar los momentos se fué para no volver. El espíritu anticonformista evitó la felicidad y fué capaz de botar los cimientos con los que incondicionalmente conté...sólo por ser demaciado fácil los evité. Prohibí lo que no me cuesta sólo para arrastrarnos a una caverna, de la cual salir será el principal logro -en la teoría-...mientras más difícil mejor, mientras más insoportable el dolor -y mayor la cantidad de sangre-, más dilatamos el tiempo en que las heridas mentales sanarán...al compararlas con las físicas.... pero más será la satisfacción, aunque efímera... poco confiable. Pero satisfacción al fin y al cabo.
Un patrón más, porque pronto esa satisfacción parecerá fácil y plástica...y la angustia volverá a surgir...igual que la caverna llena de miedos y de malas ideas...de nuevas heridas.
Auto-sabotaje. Boicot en contra de la añorada y tan utópica felicidad...el que arrastra a morir...a sacrificarnos por esa misma idea, por la misma fantasía que nos hunde...
they suffocate at night
Así habló cabeza borradora a las 8:33 AM
domingo, noviembre 19, 2006
[Old habits die Hard]
No sé por qué me imaginé que encender más cigarrillos me haría sentir mejor. No sé por qué le creí, cuando supuse desde el inicio que todo era una vil mentira, como todo en él, como toda extraña situación en la que me había visto envuelta en las pasadas semanas... esas maravillosas actuaciones que actuaban como un parche para lo verdaderamente importante... lo que duele. Pero no quiero mostrarles la realidad.
Tengo claro que no sé a dónde voy, y que vivo por maldita inercia.
Sé que ahora mismo quiero salir a caminar...y caminar...escuchando música mamona para alcanzar una catarsis distinta a la que habia buscado en otros días en que perdí tanto y gané tanto también. Gané un poco más de locura, un poco más de amargura algo más de soledad, de encierro y autocompasión.
Villa desastre y caminos intercalados pero...divergentes. No planeo nada aún, no me atrevo. No quiero defraudarlos...eso lo saben. Pero ya no sé cuánto más soporte un océano seco, capacidad lacrimógena acabada, agotada... Que horroroso es nececitar llorar y no poder hacerlo.
A tí te fallé y hoy tú me fallas. Ahora... pensé que debía ocurrirte lo que quisieras para mí... ahora tu eres feliz. Quizás el error fué previo a lo que creí, quizás las cosas no eran en colores pero tampoco la escala de grises es monocromática desde el punto de vista artístico... Bordeando en la locura entendemos lo que signiica un maldito cenicero lleno de colillas, diminutas...de esas que muestran que el fumador les extirpó por completo la vida antes de tirarlas al vacío del vidrio transparente.
Siento que soy esa colilla. Pero yo misma fuí la fumadora.
No sé en qué enfocarme y aparentemente sólo sé que nada sé y estudiar a Sócrates no me ayuda en mucho. La ignorancia de lo incorrecto, la sabiduría en una hoja de afeitar y una copa de vino tinto...con Radiohead de fondo, para terminar de armar el cuadro que tanto comentábamos en antaño. Esas fotos y ese arte macabro lleno de simbolismos...
pieces of the life i had before...
Así habló cabeza borradora a las 6:45 AM
domingo, noviembre 05, 2006
[Coffee and Cigarrettes]
Te dije que tenía razón, - le dijo al recibir la taza.
Nunca te dije que estuvieras equivocado.
Pero no seguiste mis consejos.
No sé cómo seguirlos...
¿Qué quieres?
Quiero... lograr algo. Necesito lograr algo par-
Para justificarte.
...Sí.
¿Necesitas justificación o estás masificando las cosas como siempre?
No digo que mi vida sea mala, no me estoy quejando de eso.
¿Entonces? Aquí claramente hay un problema de valoración.
Valoro las cosas, ésto no está mal, no es suficiente. ¡Necesito algo que realmente me motive al levantarme en las mañanas! Algo que me llene, que me enorgullezca de mí.
Creí que sí estabas orgullosa de ti.
Lo estaba. Pero luego me di cuenta de que no sé quien soy, y ya sabes porqué.
Lo sé, pero mi pregunta es si quieres averiguarlo o vas a volver a darte por vencida.
...Le tengo miedo a la muerte.
A la vida también le tienes miedo.
¿Quieres más café?
Por favor.
No sé que debo hacer ahora.
No sé qué te haría sentir mejor...
Yo sí, pero tampoco sería suficiente. Al menos no lo creo.
¿No has sabido nada?
No. Pero me imaginé que así sería.
Te duele, ¿verdad?
Sí, pero no lloraba por eso.
Llorabas porque no sabes qué hacer.
Claro. No saber qué hacer y querer hacer algo.
¿Por eso decías que te gustaría tener apendicitis y estar un tiempo acostada?
Sí, para... aplazar ésto. Por eso también me tomé las pastillas la última vez...sólo obtuve un gran dolor de estómago. Ni siquiera dormí mucho.
Te pasa por tonta...
Todavía no me entiendes.
Te entiendo, pero no significa que te lo deba aplaudir.
¿Más café?
No, gracias.
Así habló cabeza borradora a las 6:16 PM
