jueves, febrero 18, 2010
AA
Aparentemente por cada adicción que he superado he adquirido dos. No es broma. Es cieto que la fluoxetina ya no baja por mi garganta como si fuese leche condensada o tequila frambuesa, pero los desórdenes que lo causaron en antaño siguen ahí. Y no creo que se vayan pronto.
Bummer.
Así habló cabeza borradora a las 6:30 AM
